viernes, 31 de julio de 2009

Tengo (Clic en la imagen)



TENGO...


Tengo pintado un árbol, besando el cielo.
Tengo un lago, unas flores, un bello sol.
Tengo fuentes cantando,versos al agua.
Tengo lleno de dicha el corazón.


Tengo risueña gracia por encontrarte.
Tengo grandes deseos de hacer reír.
Tengo sonrisas amplias que regalarte.
Tengo un gran cariño hoy para ti.


Ycíar

jueves, 16 de julio de 2009

Cuánta mina...



Pozu San Antonio
(Clic en la imagen)






¡Cuánta mina vivió en mi casa!



Tengo, desde hace tiempo, la mente ocupada por un sentimiento amable.
Por un sentimiento tierno, casi acariciador,

que me regala la imagen de mi padre, que tantas veces creo perdida.


Mina, padre; mina, madre; mina, hermano del alma.
¡Cuánta mina vivió en mi casa!
Ycíar

lunes, 13 de julio de 2009

"Pa Cholo"

A orillas del río Negro…


A orilles del río Negro
entre sus aguas marrones,
creció, Cholo, ye un decir,
llenu de mil ilusiones.

Al lau de La Tablera,
en el pozu Chabanón,
bañábase pol verano,
sin esponja y sin jabón.

Al lau de La Tablera,
diba su madre a lavar
y tirábayos él piedres (
¡qué condenáu!)
a les truches al pasar.

Pola carretera Nembra,
pola cuesta El Infestal,
andaba en bicicleta
col su hermanu, de chaval.

Qué feliz yera entonces
mirando pal picu Moros,
subiendo pa Carraceo,
pa Riondo, pa los Tornos.

Ya vos seguiré contando
andances desti guahín,
que, crecer, nun creció muncho,
pero, ¡ojo! tampoco ye piquiñín.




miércoles, 1 de julio de 2009

Lloré por ti (Clic en la imagen)


Lloré por ti



Lloré por ti la otra noche
sobre una alfombra de arena
al arrullo de un mar manso,
al amparo de una estrella.

Lloré porque no sabía
cómo llegar a tu puerta,
ni acercarme a tu ventana,
ni cómo aliviar tus penas.

Lloré y soñé que silbando
me ofrecías flores bellas,
cuyo tallo era tu alma
y tu corazón su esencia.

Soñé que mi llanto,
salado no, dulce era,
y junto a mí de él bebías
haciendo la noche eterna.

Reía feliz un alba,
de luces claras e inquietas,
porque encontró, en la noche,

cerradas todas las puertas.


Ycíar


viernes, 5 de junio de 2009

¡Ay, suspiro!

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¡Ay, suspiro!



Yo adoro los suspiros que en las noches
de ocre vuelan; sus arrugadas alas,
su alma infantil y mejilla sonrosada
y su delicada traición a los amantes.

Yo adoro la ternura de un suspiro
que se adueña de una voz y la transforma
en globo de luz, en bella sombra
que crece y muere sin haber aún nacido.

¡Ay suspiro que te escapas de unos labios,
obediente a otras almas y razones!
¡Qué bien haces en no vivir en solitario!
Ven y esparce sensaciones de amores.
Aromas sensuales que a diario
en tu vuelo has libado de las flores





Ycíar

martes, 2 de junio de 2009


(Clic en la imagen)


Regálame una palabra de vez en cuando


Regálame una palabra de vez en cuando


y crecida te la devolveré
y muy mimada.

En lo alto del árbol que me da sombra
se balancean las palabras
que yo acaricio;
abanicadas por el viento
desafían el murmullo de otras ventanas.

Regálame una palabra juguetona,
que quiere mi ilusión estrenar lazos;
y el tiempo no correrá,
y la distancia
nos dará la mano.
Y crecida te la devolveré

y muy mimada.

Ycíar

sábado, 9 de mayo de 2009

No por dolor... (Clic en la imagen)
















No por dolor,
no por tristeza,
no por la soledad:
porque olvide
tus ojos,
tengo ganas de llorar.

miércoles, 15 de abril de 2009

Como una flor graciosa


Cliquea en la imagen

Como una flor graciosa



Soneto

Como una flor graciosa, la sonrisa
perfuma el corazón que vuela abierto,
coqueta en él se posa y hasta el viento
balancea el olor de su caricia.

Y es que el gesto sonriente de la risa,
en este río de bregares y de intentos,
es una mano franca, un comprendo,
un regalo de Reyes; es la vida.

Buscando por caminos la sonrisa
hallo el gesto entrañable, el que comprende,
la faz serena que no crece entre las prisas.
Es la noche al dormir quien me da pistas
al mostrarme tu rostro, casi siempre
en tu casa y a tu lado hallo sonrisas.



Ycíar

viernes, 10 de abril de 2009

¡Ternura! (Clic en la imagen)





Como hiedra


Un día fui otra persona
y mis ojos brillaban,
mis labios reían;
tenía frío y calor
y jugaba...

Soñando te vi
una noche en mi casa,
y el calor de tu alma
a la mía abrigó
y mi casa vivió
¡y con qué gracia!
La alegría, como hiedra,
adherida quedó, y sus muros
vistió de poemas de amor;
y sin ayes de dolor
con rizos jugaba.
Y en las noches, abrumada de amor,
recogía el calor
que en tus brazos hallaba.
¡Y crecían los rizos!
¡Y crecían las ansias!
¡ Y tu risa reía!
¡Y tus labios silbaban!

Un día fui otra persona
y mis ojos brillaban,
mis labios reían;
tenía frío y calor
y jugaba...

Ycíar

jueves, 9 de abril de 2009

Tu recuerdo



Tu recuerdo



Tu recuerdo cariñoso y sonriente
se ha asentado hace tiempo en mi mirada.
¡Qué silvestres van brotando mis palabras
cuando escribo!, no es mi mano la eficiente.

Mas... si al mirarme en el espejo a verme viene
tu recuerdo, cuando aún no fue atrapado por el alma,
bulle el aire barnizada de añoranzas,
de preguntas sin respuestas suficientes.

Yo no quiero un recuerdo solamente.
Quiero ecos de ilusión, flor y poemas;
luz azul, brillo y color, -que estés enfrente.
Y si viajo entre olores de añoranza
oprimiendo mi garganta, quiero verte
paseando tus palabras por mi alma.


Ycíar

domingo, 5 de abril de 2009

Blanca juventud


Blanca juventud


Blanca juventud, flores y cantos.
Suspiro lastimoso de mi risa,
menguada por los pasos y las prisas
de mis amaneceres azorados.

Qué cuesta has encontrado hoy en el monte,
-vieja juventud de mis pecados-
sudores, que no había hay, buscando,
en arrugados caminos arreboles.

El llanto del jardín de la nostalgia
te acuna, juventud de mis recuerdos.
Qué grandes sus lágrimas y qué lejana
quedó la tarde arrugada por el fuego
de aquel vivir veloz, lleno de aroma,
perfume de mi ansia y de mi pelo.




Ycíar

Postres para el alma

Camino del lago Ausente


"Postres para el alma"


Pensando en estos días
me pregunto:
¿Corrí?
¿Volé?
¿Acaso procuré que mi barco navegara?
No, no, no... Estuve en casa.
Cogí un poco de sol,
sin ir muy lejos.
-El sol vive en tu casa.
Lo hallé en todo rincón,
en toda esquina.
-En cualquier parte se encontraba tu mirada.
En las noches.
¡Y qué afecto creció en mí hacia las noches!
-Sus caricias las volvían madrugadas-
y en este invierno
-El que dicen que no canta-
que no conoce los nidos,
que no cimbrea las ramas,
que no sabe de gorjeos.
Ese, ese no es el que yo vi en tu casa.
Sino el lleno de anhelos,
el bañado de esperanzas,
el cubierto de candores,
el de postres para el alma.


Ycíar

jueves, 2 de abril de 2009

¡Ah! Si estuvieras cerca

Cascada de Oneta


¡Cómo te iba a querer!


¡Ah si estuvieras cerca!
¡Cómo te iba a querer!
Te querría con dulzura,
con ilusión,
con ternura,
con aire tibio de otoño que sabe de mis anhelos.
Como quieren los amantes sinceros,
sin interés,
sin pedir a cambio nada.
¡La ilusión también se paga!
Por ella que se había ido.
¡Cómo te iba a querer!


Ycíar