viernes, 13 de enero de 2012

Quizá

2 comentarios:

  1. Ycíar, hace tiempo que tus poemas están llenos de tristeza, no por ello, son menos bellos.
    Tú no pudiste ser un débil arbusto, sin duda que fuiste una hermosa haya que servía de refugio a las golondrinas alegres, que dio leña para calentar miles de hogares, que sembró hojas para mullir los pies de los caminantes. No, Ycíar, no fuiste un arbusto. Irradias mucha fortaleza, mucha esperanza, mucha belleza a tu alrededor.
    Un abrazo

    Luis Asturias

    ResponderEliminar
  2. Ycíar, irradias mucha fortaleza, pero cuán debíl a mí me dejas. Fernando Martín

    ResponderEliminar