martes, 2 de diciembre de 2008


Cualquier día...

Y te miro,
sin ver si tú me miras;
y te escucho,
sin oír si estás hablando;
y te sueño,
sin estar aún dormida;
y te canto,
sin saber qué estoy cantando.

Me emociona
mi nombre en tus labios,
y me llenan
de alegría tus poemas,
y me engaño
fingiendo que los creo,
y te escribo
lo que quiero que tú quieras.

Y allá tarde
en horas vespertinas,
cuando al mundo
mi alma cerrar quiero,
te dibujo
en mi mente adormecida
y te siento
arrullándote en mi seno.

Y una lágrima
muy cálida te envío,
que atrevida
va hasta el surco de tu boca,
mas..., la llamo tiernamente, ¡está triste!,
cualquier noche... más feliz
te envío otra.
Ycíar

1 comentario:

  1. Me encanta leer tus poesias una y otra vez,estudio,aprendo y disfruto.
    Son,todo sentimiento y dulzura.
    Eres, sencillamente maravillosa
    Un beso
    Marta

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